Para qué sirve
Es la esencia de la culpa: pedir perdón constantemente, sentirse responsable de todo, no merecerse lo bueno.
Cuando está en desequilibrio
Culpa, autorreproche, sentirse en falta, cargar con errores propios y ajenos.
Cuando se equilibra
Aceptación, humildad y capacidad de perdonarse a sí mismo.
Situaciones en las que suele acompañar
- Culpa persistente.
- Pedir disculpas por todo.
- Autoexigencia que castiga.
- Dificultad para disfrutar sin sentirse mal.